martes, 3 de noviembre de 2009

Opinión: Axel Rivas (CIPPEC)


La Secundaria Merece Otro Modelo: por Axel Rivas, director de Educación del CIPPEC



La escuela secundaria nació en la Argentina con la misión que le asignó su fundador, Bartolomé Mitre: "formar a las elites gobernantes". Era una escuela formateada para pocos. En 1900, cuando se extendía la universalización de la escuela primaria obligatoria, común, laica y gratuita, sólo había cinco mil alumnos en la escuela secundaria. El dispositivo selectivo se basó en profesores prestigiosos, un currículum enciclopédico con 10 a 15 materias y exámenes como rituales de pasaje. Fue exitoso para su función: era una escuela de calidad y lograba jerarquizar a los alumnos para ocupar lugares de mando en la sociedad.

El primer peronismo abrió un surco en este paradigma, facilitando el acceso de los sectores populares al nivel medio. Luego, el regreso a la democracia en 1983 profundizó la tendencia e inició la verdadera discusión del paradigma. Un ejemplo de ello fue la eliminación de los exámenes de ingreso en las escuelas secundarias, como gran conquista del paradigma de una escuela pública que acepta el desafío de educar a todos por igual.

Pero la batalla es larga. Todavía unas pocas escuelas pertenecientes a las universidades nacionales siguen la tradición mitrista del modelo de elite, desconociendo una tendencia iniciada hace ya 25 años. El paradigma de la selección social se combina en este caso con la teoría del derrame: los mejores deben ser la vanguardia que abra las puertas a los derechos.

Otro paradigma debe albergar las nuevas reformas de la escuela secundaria: los derechos se conquistan socialmente, no se entregan desde las cúpulas de poder. La educación secundaria debe ser considerada como el gran desafío de la justicia educativa y nadie puede ser excluido de ella.

La Ley de Educación Nacional sustenta esta concepción declarándola obligatoria. Esto implica una transformación radical de la misión fundacional de la escuela secundaria y su derivación inevitable es cambiar el dispositivo organizacional y pedagógico que hizo exitoso el modelo de elite. Para ello debe removerse la idea de que existe una oposición entre inclusión y calidad educativa. Suponer que se trata de conceptos contradictorios es la base de una historia pedagógica que debe ser desterrada.

Francois Dubet, sociólogo francés, da una pista para ello. Su propuesta promueve esferas de justicia dentro de la escuela, con distintos espacios de aprendizaje que abran puertas a la diversidad de los alumnos, en vez de una única esfera académico-enciclopédica que beneficia a los sectores con alto capital cultural. Esferas como el trabajo manual, las artes, los proyectos comunitarios, los deportes, la informática o el trabajo con la tierra. El desafío es albergar esferas de justicia compartidas por todos los alumnos, es decir, integrarlos en espacios de aprendizaje diversos donde cada uno pueda expresarse y proyectarse.

La inclusión y la calidad se refuerzan cuando el dispositivo pedagógico abre puertas a la heterogeneidad: se aprende mejor de distintas formas, no bajo un único sistema de aula con un libro, un docente exponiendo y un examen final que refleja saberes abstractos y enciclopédicos.

Este paradigma de justicia educativa es revolucionario y quizás requiera una sociedad más igualitaria para hacerlo posible. En el camino es imprescindible formar a los profesores en estos nuevos territorios. La pedagogía es la que debe adaptarse para garantizar derechos, no existe ninguna barrera a priori para que un docente no sea capaz de enseñar a todos los alumnos de un curso. Basta observar a la escuela primaria que lo ha logrado históricamente.

La Nación y las provincias están avanzando en esta dirección. Son auspiciosos los anuncios de cambio que se presentaron recientemente en el Consejo Federal de Educación. Por ejemplo, se planifica concentrar el tiempo de los docentes en menos escuelas para conocer mejor a sus alumnos y tener horas institucionales pagas para tutorías y proyectos innovadores que hablen el lenguaje de los jóvenes. El crecimiento notable del financiamiento educativo iniciado en 2003 acompaña este proceso. Incluso, por una vez existen coincidencias entre sindicatos y gobiernos en la dirección de las acciones.

El Estado debe ser capaz de traducir estos consensos en políticas, pero también la sociedad debe acompañar este proceso. La democratización de la educación secundaria no es una tarea sectorial sino un desafío social mayúsculo que quizás sobrepase cualquier otra discusión política de la interminable coyuntura.

2 comentarios:

Raúl Rodolfo Cataldi dijo...

Estoy de acuerdo, que necesitamos una nueva Secundaria, y es necesario comenzar cuánto antes, para que la Educación no solo esté 1ra. en los discursos políticos, sino en los hechos.
Algunas ideas para alcanzar una buena calidad educativa:
1) Que todos los Profesores sean por cargo: una sola escuela con horas pagas frente a alumnos y horas para: leer, planificar, an

Raúl Rodolfo Cataldi dijo...

continuando con el comentario anterior: horas pagas para: analizar situaciones particulares de los alumnos con otros ritmos de aprendizajes, compartir experiencias con los colegas, enrevistas con Padres, directivos,preparar clases interdisciplinarias, etc. y luego, llegar a sus hogares, para estar en familia y recuperarse, y así lograr que tenga CALIDAD DE VIDA, ya que solo se transmite lo que se tiene!!!.

2) que las escuelas sean de jornadas extendidas o jornadas completa, para que los alumnos hagan todo en las escuela y en los hogares se encuentren con sus familias!!!
3)Que las escuelas tengan trayectorias acreditables, de talleres de oficios, sin necesidad de comenzar a cursar lo académico, que realmente se respete: gustos, necesidades, intereses, en definitiva construir una escuela atractiva, donde todos, nos encontremos para lograr aprendizajes, para el mundo del trabajo, y para LA VIDA!!.
Comenzar hoy, para que dentro de 10 a 15 años, en todos los niveles los docentes y alumnos hagan todo en su lugar de trabajo / estudio, y en el hogar a vivir la vida. para mayores datos comunicarse al Correo: raulrodolfocataldi@gmail.com - Soy Docente de Nivel medio, trabajo en escuela con alumnos en riesgo social. Un abrazo